Como la piedra son duros,
para el perro un buen manjar,
y sin ellos no podrías
ni saltar ni caminar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Parecen persianas, que suben y bajan.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
