Como la piedra son duros,
para el perro un buen manjar,
y sin ellos no podrías
ni saltar ni caminar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Parecen persianas, que suben y bajan.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
