Como la piedra son duros,
para el perro un buen manjar,
y sin ellos no podrías
ni saltar ni caminar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
