Como la piedra son duros,
para el perro un buen manjar,
y sin ellos no podrías
ni saltar ni caminar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Parecen persianas, que suben y bajan.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
