adivinanzas para niños

Como la piedra son duros,
para el perro un buen manjar,
y sin ellos no podrías
ni saltar ni caminar.

 

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Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.

Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.

Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.

Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.

Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.

Dicen que son de dos, pero siempre son de una.

Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.

Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.

Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.