Como la piedra son duros,
para el perro un buen manjar,
y sin ellos no podrías
ni saltar ni caminar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
