Como la piedra son duros,
para el perro un buen manjar,
y sin ellos no podrías
ni saltar ni caminar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Si los abro veo si los cierro sueño.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
