Como la piedra son duros,
para el perro un buen manjar,
y sin ellos no podrías
ni saltar ni caminar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Si los abro veo si los cierro sueño.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
