Con varillas me sostengo
y con la lluvia voy y vengo.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
Mi ser por un punto empieza, por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad.
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.
