Con varillas me sostengo
y con la lluvia voy y vengo.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
Destacan en las orejas creyéndose independientes, van casi siempre en parejas.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.
De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.
Mi ser por un punto empieza, por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
