Con varillas me sostengo
y con la lluvia voy y vengo.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
Redondo, redondo, sin tapa, sin fondo.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
