Con varillas me sostengo
y con la lluvia voy y vengo.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío, están todos calentitos.
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
