Cuatro patas tiene
y no puede andar
también cabecera
sin saber hablar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
