Cuatro patas tiene
y no puede andar
también cabecera
sin saber hablar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
