Cuatro patas tiene
y no puede andar
también cabecera
sin saber hablar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
