Cuatro patas tiene
y no puede andar
también cabecera
sin saber hablar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
