Cuatro patas tiene
y no puede andar
también cabecera
sin saber hablar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Adivíname ésa.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
