Cuatro patas tiene
y no puede andar
también cabecera
sin saber hablar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
