Dicen que tiene y no tiene,
mucho pincha, poco retiene.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
