Dicen que tiene y no tiene,
mucho pincha, poco retiene.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Adivíname ésa.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
