Dicen que tiene y no tiene,
mucho pincha, poco retiene.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
