Dicen que tiene y no tiene,
mucho pincha, poco retiene.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
