Dicen que tiene y no tiene,
mucho pincha, poco retiene.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
