Dos buenas piernas tenemos
y no podemos andar,
pero el hombre sin nosotros
no se puede presentar.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.
Se pone para dormir, aunque no es un camisón, puede ser de lana, seda o algodón.
Tengo copa y no soy árbol, tengo alas y no soy pájaro; protejo del sol a mi amo, en invierno y en verano.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!
