Dos buenas piernas tenemos
y no podemos andar,
pero el hombre sin nosotros
no se puede presentar.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.
Una piel que es otra piel, una mano que no es mano y el frío se aguanta bien.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
En tus manos estoy limpio, en tus ventanas me ensucio, si sucio, me ponen limpio, si limpio, me ponen sucio.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
