Dos buenas piernas tenemos
y no podemos andar,
pero el hombre sin nosotros
no se puede presentar.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Redondo, redondo, sin tapa, sin fondo.
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Se pone para dormir, aunque no es un camisón, puede ser de lana, seda o algodón.
Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
