Dos hermanitos muy igualitos,
en llegando a viejecitos
abren los ojitos.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
En tus manos estoy limpio, en tus ventanas me ensucio, si sucio, me ponen limpio, si limpio, me ponen sucio.
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
