Dos hermanitos muy igualitos,
en llegando a viejecitos
abren los ojitos.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.
Destacan en las orejas creyéndose independientes, van casi siempre en parejas.
