Dos hermanitos muy igualitos,
en llegando a viejecitos
abren los ojitos.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
Puedes llevarlo en el pelo y, a veces, en los zapatos, se coloca en la cintura y en el rabo de los gatos.
En tus manos estoy limpio, en tus ventanas me ensucio, si sucio, me ponen limpio, si limpio, me ponen sucio.
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
Una piel que es otra piel, una mano que no es mano y el frío se aguanta bien.
Soy de piel o paño gordo y me adhiero a tu cuerpo, para que no pases frío cuando llega el invierno.
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
