Dos hermanitos muy igualitos,
en llegando a viejecitos
abren los ojitos.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.
Soy de piel o paño gordo y me adhiero a tu cuerpo, para que no pases frío cuando llega el invierno.
Puedes llevarlo en el pelo y, a veces, en los zapatos, se coloca en la cintura y en el rabo de los gatos.
