Dos niñas asomaditas,
cada una a su ventana,
lo ven y lo cuentan todo,
sin decir una palabra.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.
¿Cuál es la mitad de uno?
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
