adivinanzas para niños

Dos niñas asomaditas,
cada una a su ventana,
lo ven y lo cuentan todo,
sin decir una palabra.

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.

Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.

Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?

Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.

Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.

Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.

Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.

Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.

Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.