Dos niñas asomaditas,
cada una a su ventana,
lo ven y lo cuentan todo,
sin decir una palabra.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Dos fuentes muy cristalinas están en medio de un llano y cuando las fuentes manan no está muy contento el amo.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
