Durante el verano escondido,
en el invierno encendido.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
