Durante el verano escondido,
en el invierno encendido.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
