adivinanzas para niños

Durante el verano escondido,
en el invierno encendido.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.

Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.

A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.

Adivíname ésa.

Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.

Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.

Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?

¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.