Durante el verano escondido,
en el invierno encendido.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
