Durante el verano escondido,
en el invierno encendido.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
