Durante el verano escondido,
en el invierno encendido.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Adivíname ésa.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
