Durante el verano escondido,
en el invierno encendido.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Adivíname ésa.
