Durante el verano escondido,
en el invierno encendido.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
