Durante el verano escondido,
en el invierno encendido.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
