Durante el verano escondido,
en el invierno encendido.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
