Durante el verano escondido,
en el invierno encendido.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
