Durante el verano escondido,
en el invierno encendido.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
