Durante el verano escondido,
en el invierno encendido.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
