Durante el verano escondido,
en el invierno encendido.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
