En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Adivíname ésa.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
