En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
