En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Adivíname ésa.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
