En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Adivíname ésa.
