En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Adivíname ésa.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
