En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
