En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
