En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
