En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
