En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
