En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
