En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
