En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
