En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
