En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
