En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
