En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
