adivinanzas para niños

En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.

La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!

Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.

Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.

Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.

Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.

Durante el verano escondido, en el invierno encendido.

Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Con patas y espalda, no se mueve ni anda.