En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
