En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
