En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
