En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
