En el campo fui nacida,
vestida de verdes ramas,
y al pueblo me trajeron,
para servir a las damas,
a mí todo me regalan,
caramelos, miel, melada,
mas yo todo lo reparto,
porque no sé comer nada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
