En el campo soy hallada
y al fuego alimento.
Donde quiera que soy llevada,
es para darme tormento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
