En el campo soy hallada
y al fuego alimento.
Donde quiera que soy llevada,
es para darme tormento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Adivíname ésa.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
