En el campo soy hallada
y al fuego alimento.
Donde quiera que soy llevada,
es para darme tormento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
