En el campo soy hallada
y al fuego alimento.
Donde quiera que soy llevada,
es para darme tormento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
