En el campo soy hallada
y al fuego alimento.
Donde quiera que soy llevada,
es para darme tormento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Adivíname ésa.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
