En el campo soy hallada
y al fuego alimento.
Donde quiera que soy llevada,
es para darme tormento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
