En el campo soy hallada
y al fuego alimento.
Donde quiera que soy llevada,
es para darme tormento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
