En el campo soy hallada
y al fuego alimento.
Donde quiera que soy llevada,
es para darme tormento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
