En el campo soy hallada
y al fuego alimento.
Donde quiera que soy llevada,
es para darme tormento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
