En el campo soy hallada
y al fuego alimento.
Donde quiera que soy llevada,
es para darme tormento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
