En el campo soy hallada
y al fuego alimento.
Donde quiera que soy llevada,
es para darme tormento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
