En el campo soy hallada
y al fuego alimento.
Donde quiera que soy llevada,
es para darme tormento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
