En el campo soy hallada
y al fuego alimento.
Donde quiera que soy llevada,
es para darme tormento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
