En el cielo soy de agua,
en la tierra soy de polvo,
en las iglesias de humo
y mancha blanca en los ojos.
más adivinanzas de la naturaleza...
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
