En el cielo soy de agua,
en la tierra soy de polvo,
en las iglesias de humo
y mancha blanca en los ojos.
más adivinanzas de la naturaleza...
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
