adivinanzas para niños

En el cielo soy de agua,
en la tierra soy de polvo,
en las iglesias de humo
y mancha blanca en los ojos.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.

Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.