adivinanzas para niños

En el cielo soy de agua,
en la tierra soy de polvo,
en las iglesias de humo
y mancha blanca en los ojos.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.

¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?

Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.

Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.

Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.