En el cielo soy de agua,
en la tierra soy de polvo,
en las iglesias de humo
y mancha blanca en los ojos.
más adivinanzas de la naturaleza...
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
