En un huerto no muy llano
hay dos cristalinas fuentes,
no está a gusto el hortelano,
cuando crecen las corrientes.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Si los abro veo si los cierro sueño.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
