En un huerto no muy llano
hay dos cristalinas fuentes,
no está a gusto el hortelano,
cuando crecen las corrientes.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
