En un huerto no muy llano
hay dos cristalinas fuentes,
no está a gusto el hortelano,
cuando crecen las corrientes.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
¿Cuál es la mitad de uno?
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Dos fuentes muy cristalinas están en medio de un llano y cuando las fuentes manan no está muy contento el amo.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
