En un huerto no muy llano
hay dos cristalinas fuentes,
no está a gusto el hortelano,
cuando crecen las corrientes.
más adivinanzas del cuerpo humano...
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Dos fuentes muy cristalinas están en medio de un llano y cuando las fuentes manan no está muy contento el amo.
