En un huerto no muy llano
hay dos cristalinas fuentes,
no está a gusto el hortelano,
cuando crecen las corrientes.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
¿Cuál es la mitad de uno?
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
