En un huerto no muy llano
hay dos cristalinas fuentes,
no está a gusto el hortelano,
cuando crecen las corrientes.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
Parecen persianas, que suben y bajan.
¿Qué planta será la que en el hombre está?
Si los abro veo si los cierro sueño.
Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.
Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.
