En un huerto no muy llano
hay dos cristalinas fuentes,
no está a gusto el hortelano,
cuando crecen las corrientes.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
