En un huerto no muy llano
hay dos cristalinas fuentes,
no está a gusto el hortelano,
cuando crecen las corrientes.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.
Parecen persianas, que suben y bajan.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Dos fuentes muy cristalinas están en medio de un llano y cuando las fuentes manan no está muy contento el amo.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
