En un huerto no muy llano
hay dos cristalinas fuentes,
no está a gusto el hortelano,
cuando crecen las corrientes.
más adivinanzas del cuerpo humano...
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
¿Cuál es la mitad de uno?
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
