Entre dos murallas blancas
hay una flor colorada,
que con lluvia o con buen tiempo,
está siempre bien mojada.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Parecen persianas, que suben y bajan.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
¿Cuál es la mitad de uno?
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
