Hay en la plaza nueva
un monte, y en él dos cuevas.
Más abajo un pozo hondo
que tiene el brocal rojo.
Altas ventanas, iguales,
y en ellas, dos niñas bellas
que, a través de los cristales,
todo lo ven y lo observan.
más adivinanzas del cuerpo humano...
¿Cuál es la mitad de uno?
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Dos niños en un andén, por más que se acerquen, no se ven. ¿Qué es?.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
