Hoy cuando me levanté,
puse uno en cada pie.
Como no son los zapatos,
dime tú… ¿qué puede ser?
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.
Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
