Hoy cuando me levanté,
puse uno en cada pie.
Como no son los zapatos,
dime tú… ¿qué puede ser?
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
Redondo, redondo, sin tapa, sin fondo.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
Tengo copa y no soy árbol, tengo alas y no soy pájaro; protejo del sol a mi amo, en invierno y en verano.
Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Destacan en las orejas creyéndose independientes, van casi siempre en parejas.
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
