Hoy cuando me levanté,
puse uno en cada pie.
Como no son los zapatos,
dime tú… ¿qué puede ser?
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
Una piel que es otra piel, una mano que no es mano y el frío se aguanta bien.
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
Redondo, redondo, sin tapa, sin fondo.
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
