Hoy cuando me levanté,
puse uno en cada pie.
Como no son los zapatos,
dime tú… ¿qué puede ser?
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
En tus manos estoy limpio, en tus ventanas me ensucio, si sucio, me ponen limpio, si limpio, me ponen sucio.
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
Una piel que es otra piel, una mano que no es mano y el frío se aguanta bien.
En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.
