Mi padre al cuello la ata
y, poco a poco, la aprieta
hasta llegar a su meta.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.
El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.
Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Tengo copa y no soy árbol, tengo alas y no soy pájaro; protejo del sol a mi amo, en invierno y en verano.
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.
Mi ser por un punto empieza, por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad.
