Muy chiquito, chiquitito,
que pone fin a lo escrito.
más adivinanzas de libros y escritura...
Como una ametralladora se escucha mi tableteo; pero estoy en la oficina, que mi oficio no es guerrero.
Tengo hojas sin ser árbol, te hablo sin tener voz, si me abres no me quejo, adivina quien soy yo.
Nunca bien supe escribir pero soy gran escribano; bien que te puedo servir, si me tomas en tu mano.
No me hace falta sacar pasaje: me mojan la espalda y me voy de viaje.
Aunque sea tan pequeño, siempre separo y siempre detengo.
Todas las palabras sé y, aunque todas las explico, nunca las pronunciaré.
Es un sabio gordinflón, si le preguntan no habla, sabe todas las respuestas, tiene todas las palabras.
Campo blanco, semilla negra, dos que la ven, uno que la siembra.
Sin hablar puedo decir lo que mi dueño ha pensado; tengo un carro, aunque sin mula, y me muero en tres espacios.
Cae de la torre y no se mata, cae en el agua y se desbarata.
