Nicanor tenía un barco
y con él surcaba el río;
¿era este un barco pequeño
o este era un gran navío?
Lee despacio, Encarnación,
y hallarás la solución.
más adivinanzas de la naturaleza...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
