Nicanor tenía un barco
y con él surcaba el río;
¿era este un barco pequeño
o este era un gran navío?
Lee despacio, Encarnación,
y hallarás la solución.
más adivinanzas de la naturaleza...
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
