Nicanor tenía un barco
y con él surcaba el río;
¿era este un barco pequeño
o este era un gran navío?
Lee despacio, Encarnación,
y hallarás la solución.
más adivinanzas de la naturaleza...
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
