Nicanor tenía un barco
y con él surcaba el río;
¿era este un barco pequeño
o este era un gran navío?
Lee despacio, Encarnación,
y hallarás la solución.
más adivinanzas de la naturaleza...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
