No ves el sol,
no ves la luna,
y si está en el cielo
no ves cosa alguna.
más adivinanzas de la naturaleza...
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
