No ves el sol,
no ves la luna,
y si está en el cielo
no ves cosa alguna.
más adivinanzas de la naturaleza...
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
