No ves el sol,
no ves la luna,
y si está en el cielo
no ves cosa alguna.
más adivinanzas de la naturaleza...
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
