No ves el sol,
no ves la luna,
y si está en el cielo
no ves cosa alguna.
más adivinanzas de la naturaleza...
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
