No ves el sol,
no ves la luna,
y si está en el cielo
no ves cosa alguna.
más adivinanzas de la naturaleza...
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
