No ves el sol,
no ves la luna,
y si está en el cielo
no ves cosa alguna.
más adivinanzas de la naturaleza...
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
