No ves el sol,
no ves la luna,
y si está en el cielo
no ves cosa alguna.
más adivinanzas de la naturaleza...
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
En las regiones polares se encuentra en todos los mares.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
