No ves el sol,
no ves la luna,
y si está en el cielo
no ves cosa alguna.
más adivinanzas de la naturaleza...
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
