No ves el sol,
no ves la luna,
y si está en el cielo
no ves cosa alguna.
más adivinanzas de la naturaleza...
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
