No ves el sol,
no ves la luna,
y si está en el cielo
no ves cosa alguna.
más adivinanzas de la naturaleza...
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
