No ves el sol,
no ves la luna,
y si está en el cielo
no ves cosa alguna.
más adivinanzas de la naturaleza...
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
