No ves el sol,
no ves la luna,
y si está en el cielo
no ves cosa alguna.
más adivinanzas de la naturaleza...
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
