Parecen persianas,
que suben y bajan.
más adivinanzas del cuerpo humano...
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
