Parecen persianas,
que suben y bajan.
más adivinanzas del cuerpo humano...
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
