Parecen persianas,
que suben y bajan.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
¿Cuál es la mitad de uno?
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
