Parecen persianas,
que suben y bajan.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Dos fuentes muy cristalinas están en medio de un llano y cuando las fuentes manan no está muy contento el amo.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Parecen persianas, que suben y bajan.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
