Parecen persianas,
que suben y bajan.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Parecen persianas, que suben y bajan.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
