Porque no se caiga pagan,
pero, si se cae,
nadie se agacha
a recogerlo.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Parecen persianas, que suben y bajan.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.
