¿Quién seré yo que encerrada
soy donde quiera que voy,
me encuentro siempre mojada
y al cielo pegada estoy.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Si los abro veo si los cierro sueño.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Parecen persianas, que suben y bajan.
