¿Quién seré yo que encerrada
soy donde quiera que voy,
me encuentro siempre mojada
y al cielo pegada estoy.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Parecen persianas, que suben y bajan.
¿Cuál es la mitad de uno?
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
