¿Quién seré yo que encerrada
soy donde quiera que voy,
me encuentro siempre mojada
y al cielo pegada estoy.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Parecen persianas, que suben y bajan.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
¿Cuál es la mitad de uno?
