Sin hablar puedo decir
lo que mi dueño ha pensado;
tengo un carro, aunque sin mula,
y me muero en tres espacios.
más adivinanzas de libros y escritura...
Con mis hojas bien unidas, que no me las lleva el viento, no doy sombra ni cobijo, pero enseño y entretengo.
Cae de la torre y no se mata, cae en el agua y se desbarata.
Entre mis hojas se esconden hadas, princesas y duendes. Cuando me lees de noche, sin darte cuenta te duermes.
Cruza los ríos, también los mares, vuela sin alas a todas partes.
Todas las palabras sé y, aunque todas las explico, nunca las pronunciaré.
No me hace falta sacar pasaje: me mojan la espalda y me voy de viaje.
Jamás aprendí a escribir y soy muy gran escribana y, con invención galana, te suelo siempre servir sin cansar tarde y mañana.
Aunque sea tan pequeño, siempre separo y siempre detengo.
Por dentro carbón, por fuera madera, en tu maletón voy a la escuela.
Soy blanca como la nieve, me ponen sobre una mesa, para escribir sobre mí cuanto venga a la cabeza.
