adivinanzas para niños

Sin hablar puedo decir
lo que mi dueño ha pensado;
tengo un carro, aunque sin mula,
y me muero en tres espacios.

 

más adivinanzas de libros y escritura...

Nunca bien supe escribir pero soy gran escribano; bien que te puedo servir, si me tomas en tu mano.

Todas las palabras sé y, aunque todas las explico, nunca las pronunciaré.

Cruza los ríos, también los mares, vuela sin alas a todas partes.

Jamás aprendí a escribir y soy muy gran escribana y, con invención galana, te suelo siempre servir sin cansar tarde y mañana.

Con mis hojas bien unidas, que no me las lleva el viento, no doy sombra ni cobijo, pero enseño y entretengo.

Dos son tres, tres son cuatro y cuatro son seis. ¿Qué son?

Blancos son los campos, las semillas negras, cinco son los bueyes que el arado llevan.

Sin ser árbol, tengo hojas, sin ser bestia, un buen lomo y mi nombre en cada tomo.

Campo blanco, semilla negra, dos que la ven, uno que la siembra.

Cae de la torre y no se mata, cae en el agua y se desbarata.