Sin hablar puedo decir
lo que mi dueño ha pensado;
tengo un carro, aunque sin mula,
y me muero en tres espacios.
más adivinanzas de libros y escritura...
Cruza los ríos, también los mares, vuela sin alas a todas partes.
Soy pequeño, pequeñito, más con tal poder y arte que, si no me pegan bien, no van a ninguna parte.
Como una ametralladora se escucha mi tableteo; pero estoy en la oficina, que mi oficio no es guerrero.
Con mis hojas bien unidas, que no me las lleva el viento, no doy sombra ni cobijo, pero enseño y entretengo.
Tengo muchas hojas y flores no tengo mas si tú me mojas yo me siento enfermo.
Sabana blanca tendida, mariquita negra le baila encima.
Campo blanco, flores negras, un arado, cinco yeguas.
Muy chiquito, chiquitito, que pone fin a lo escrito.
Tengo hojas sin ser árbol, te hablo sin tener voz, si me abres no me quejo, adivina quien soy yo.
Blancos son los campos, las semillas negras, cinco son los bueyes que el arado llevan.
