Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
