Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
