Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
