adivinanzas para niños

Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.

Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.

Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.

Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.

Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.

Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.

En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.

Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.

Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?

A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.