Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuerpo de palo, cabeza de color, me encienden con cuidado y doy mucho calor. ¿Qué es ?
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
