Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
