Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
