Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
