Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
