Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
