Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Adivíname ésa.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
