adivinanzas para niños

Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?

Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...

¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?

Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.

Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.

En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.

Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.

Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.

La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!

Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.