Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
