Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
