Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
