Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
