adivinanzas para niños

Una copa redonda y negra,
boca arriba está vacía,
boca abajo está llena.

 

más adivinanzas de ropa y vestuario...

Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?

Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.

Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.

No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!

Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.

Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.

Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.

Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.

Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.

Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.