Una copa redonda y negra,
boca arriba está vacía,
boca abajo está llena.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?
Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.
En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.
