Una copa redonda y negra,
boca arriba está vacía,
boca abajo está llena.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Guardado en invierno, lo luzco en verano, es mi único traje en sitios de baño.
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.
Una piel que es otra piel, una mano que no es mano y el frío se aguanta bien.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.
