Una señora,
muy enseñoreada,
siempre va en coche
y siempre va mojada.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Dos niños en un andén, por más que se acerquen, no se ven. ¿Qué es?.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
