Una señora,
muy enseñoreada,
siempre va en coche
y siempre va mojada.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
