Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Adivíname ésa.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
