Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
