adivinanzas para niños

Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.

Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?

Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.

En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.

Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.

Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.

Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.

Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.

En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.

Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?