Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
