Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Adivíname ésa.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
