Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
