Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
