Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
