Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
