Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
