Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
