Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
