adivinanzas para niños

Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!

Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.

Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.

No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.

Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.

Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.

Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.

Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.