Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
