adivinanzas para niños

Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.

Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.

Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...

Adivíname ésa.

Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.

Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.

¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?

En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.

Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.

Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.