Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
