adivinanzas para niños

Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.

Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...

No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.

Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.

A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.

Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.

Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.

¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?

Durante el verano escondido, en el invierno encendido.

Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.