Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
