Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
