Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
