adivinanzas para niños

Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.

Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.

Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.

Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?

Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.

Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.

La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!

Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.

Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.

Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.