Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
