adivinanzas para niños

Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.

Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.

Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.

Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.

Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.

Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.

En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.

Adivíname ésa.

Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.

Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.