Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
