Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
