Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
