Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
