Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
