Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
