Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
