Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
