Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
