Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
