Uno se cree superior,
el otro inferior se siente,
sin decirse nunca nada,
mucho se quieren, tanto que,
siempre se están besando.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Dos niños en un andén, por más que se acerquen, no se ven. ¿Qué es?.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
