Uno se cree superior,
el otro inferior se siente,
sin decirse nunca nada,
mucho se quieren, tanto que,
siempre se están besando.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
Si los abro veo si los cierro sueño.
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
