Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Adivíname ésa.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
