Redondito, redondón,
no tiene tapa ni tapón.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
Se pone para dormir, aunque no es un camisón, puede ser de lana, seda o algodón.
Destacan en las orejas creyéndose independientes, van casi siempre en parejas.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
