A la entrada de tu casa
algo suena si lo aprietan
y tu sales presurosa
a abrir deprisa la puerta.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
