Pequeña como una pera
y alumbra la casa entera.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
