adivinanzas para niños

Al revolver una esquina
me encontré con un convento,
las monjas vestidas de blanco,
la superiora en el centro,
más arriba dos ventanas,
más todavía un par de espejos
y en lo más alto la plaza
donde pasean los caballeros.

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.

Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.

Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?

Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.

Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.

¿Cuál es la mitad de uno?

Si los abro veo si los cierro sueño.

Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.