Al revolver una esquina
me encontré con un convento,
las monjas vestidas de blanco,
la superiora en el centro,
más arriba dos ventanas,
más todavía un par de espejos
y en lo más alto la plaza
donde pasean los caballeros.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Parecen persianas, que suben y bajan.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
