Al revolver una esquina
me encontré con un convento,
las monjas vestidas de blanco,
la superiora en el centro,
más arriba dos ventanas,
más todavía un par de espejos
y en lo más alto la plaza
donde pasean los caballeros.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Si los abro veo si los cierro sueño.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
¿Qué planta será la que en el hombre está?
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
