adivinanzas para niños

Al revolver una esquina
me encontré con un convento,
las monjas vestidas de blanco,
la superiora en el centro,
más arriba dos ventanas,
más todavía un par de espejos
y en lo más alto la plaza
donde pasean los caballeros.

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.

Dos fuentes muy cristalinas están en medio de un llano y cuando las fuentes manan no está muy contento el amo.

Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.

Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.

Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.

Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.

Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.

Parecen persianas, que suben y bajan.

Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida