Cinco hermanos muy unidos,
que no se pueden mirar,
cuando riñen aunque quieras,
no los puedes separar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Parecen persianas, que suben y bajan.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
