Cruza los ríos,
también los mares,
vuela sin alas
a todas partes.
más adivinanzas de libros y escritura...
Como una ametralladora se escucha mi tableteo; pero estoy en la oficina, que mi oficio no es guerrero.
Muy chiquito, chiquitito, que pone fin a lo escrito.
Si me mojas y me pegas viajará la mensajera.
No me hace falta sacar pasaje: me mojan la espalda y me voy de viaje.
Campo blanco, semilla negra, dos que la ven, uno que la siembra.
Dos son tres, tres son cuatro y cuatro son seis. ¿Qué son?
Soy blanca como la nieve, me ponen sobre una mesa, para escribir sobre mí cuanto venga a la cabeza.
Suelo ir de mano en mano, hojas tengo y no soy flor, y aun teniendo muchas letras no soy de nadie deudor.
Jamás aprendí a escribir y soy muy gran escribana y, con invención galana, te suelo siempre servir sin cansar tarde y mañana.
Todas las palabras sé y, aunque todas las explico, nunca las pronunciaré.
