Cuanto más caliente,
más fresco y crujiente.
¿Quién soy?
más adivinanzas de alimentos...
La mujer del quesero, ¿qué será?
Una cajita chiquita, blanca como la cal: todos la saben abrir, nadie la sabe cerrar.
En la mejor ocasión, al lado del mazapán y a la espera del champán.
Después de haberme molido, agua hirviendo echan en mi, la gente me bebe mucho, cuando no quieren dormir.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Blanca fue mi niñez, morada mi mocedad, negra y prieta mi vejez, adivina qué será.
La mano las rompe, el pie las tritura, la boca las bebe. ¿Que son?
Te digo y te repito que si no lo adivinas no vales un pito.
De bello he de presumir: soy blanco como la cal, todos me saben abrir, nadie me sabe cerrar.
¿Qué se corta sin tijeras y aunque a veces sube y sube nunca usa la escalera?
