Cuanto más caliente,
más fresco y crujiente.
¿Quién soy?
más adivinanzas de alimentos...
Y la casa del quesero, ¿qué sería?
Estando sano me cortan, sin ser enfermo me curan y en lonchas o pedacitos, dicen que estoy exquisito.
Negra por dentro, negra por fuera, es mi corazón negra madera.
Blanca soy y, como dice mi vecina, útil siempre soy en la cocina.
De bello he de presumir: soy blanco como la cal, todos me saben abrir, nadie me sabe cerrar.
Es mi madre tartamuda, y mi padre «cantaor», tengo blanco mi vestido, amarillo el corazón.
Yo soy el diminutivo de una fruta muy hermosa, tengo virtud provechosa, en el campo siempre vivo y mi cabeza es vistosa.
Vengo de padres cantores aunque yo no soy cantor, traigo los hábitos blancos y amarillo el corazón.
La mujer del quesero, ¿qué será?
Soy amarillo por dentro, tengo blanco el cascarón, y aquí me hizo famoso, un tal Cristóbal Colón.
