Cuanto más caliente,
más fresco y crujiente.
¿Quién soy?
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Fríos, muy fríos estamos y con nuestros sabores a los niños animamos.
Blanca soy y, como dice mi vecina, útil siempre soy en la cocina.
Somos blancos, larguiruchos, nos fríen en las verbenas, y dorados, calentitos, nos comen nenes y nenas.
Vengo de padres cantores aunque yo no soy cantor, traigo los hábitos blancos y amarillo el corazón.
Con el dinero lo compro, con los dedos lo deslío, por la cara me lo como.
Blanca fue mi niñez, morada mi mocedad, negra y prieta mi vejez, adivina qué será.
Después de haberme molido, agua hirviendo echan en mi, la gente me bebe mucho, cuando no quieren dormir.
Soy blanca como la nieve y dulce como la miel; yo alegro los pasteles y la leche con café. ¿Quién soy?
Una cajita chiquita, blanca como la cal: todos la saben abrir, nadie la sabe cerrar.
Yo soy el diminutivo de una fruta muy hermosa, tengo virtud provechosa, en el campo siempre vivo y mi cabeza es vistosa.
