adivinanzas para niños

Cuanto más caliente,
más fresco y crujiente.
¿Quién soy?

 

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Y la casa del quesero, ¿qué sería?

Con el dinero lo compro, con los dedos lo deslío, por la cara me lo como.

Vengo de padres cantores aunque yo no soy cantor, traigo los hábitos blancos y amarillo el corazón.

Para mí el dulce sabor de la cosa que te digo. Para ti también será si aciertas este acertijo.

Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.

Te digo y te repito que si no lo adivinas no vales un pito.

Soy blanca como la nieve y dulce como la miel; yo alegro los pasteles y la leche con café. ¿Quién soy?

Una cajita chiquita, blanca como la cal: todos la saben abrir, nadie la sabe cerrar.

Es mi madre tartamuda, y mi padre «cantaor», tengo blanco mi vestido, amarillo el corazón.

Blanca fue mi niñez, morada mi mocedad, negra y prieta mi vejez, adivina qué será.