De mi madre nací yo,
sin fundamento de padre,
y luego me he muerto yo
y de mi nació mi madre.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
