De mi madre nací yo,
sin fundamento de padre,
y luego me he muerto yo
y de mi nació mi madre.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Adivíname ésa.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
