Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.
más adivinanzas de la naturaleza...
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
