Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.
más adivinanzas de la naturaleza...
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
