Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.
más adivinanzas de la naturaleza...
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
