adivinanzas para niños

Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.

El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.

Alas de mil colores y se pierden entre las flores.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.

En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.