Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.
más adivinanzas de la naturaleza...
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
En las regiones polares se encuentra en todos los mares.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
