adivinanzas para niños

Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.

¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?

¿Cuál es el único animal que muere entre aplausos?

Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.