adivinanzas para niños

Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.

 

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Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.

Alas de mil colores y se pierden entre las flores.

El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.

Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.