adivinanzas para niños

Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.

Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.

Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.