adivinanzas para niños

Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.

 

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Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

En las regiones polares se encuentra en todos los mares.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.