Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.
más adivinanzas de la naturaleza...
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
