adivinanzas para niños

Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.

Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.

Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.

Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!