Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.
más adivinanzas de la naturaleza...
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
