adivinanzas para niños

Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.

¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.

Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.