adivinanzas para niños

Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.

Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.

Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.

Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.

Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?

Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.