adivinanzas para niños

Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.

 

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Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.

Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

Alas de mil colores y se pierden entre las flores.

Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.

Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?