Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.
más adivinanzas de la naturaleza...
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
