adivinanzas para niños

Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.

Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.