adivinanzas para niños

Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.

Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.

En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.