Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.
más adivinanzas de la naturaleza...
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
