adivinanzas para niños

Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.

Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.

Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.

¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?