Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.
más adivinanzas de la naturaleza...
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
