adivinanzas para niños

Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.

Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.

Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.

Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.

Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.