adivinanzas para niños

El pie tapo al instante
igual que si fuera un guante.

 

más adivinanzas de ropa y vestuario...

Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?

No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.

Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío, están todos calentitos.

Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.

Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería

Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.

Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.

Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.

Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.

No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!