El pie tapo al instante
igual que si fuera un guante.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Se pone para dormir, aunque no es un camisón, puede ser de lana, seda o algodón.
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.
Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
En tus manos estoy limpio, en tus ventanas me ensucio, si sucio, me ponen limpio, si limpio, me ponen sucio.
