El pie tapo al instante
igual que si fuera un guante.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.
No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
