Hay un hijo
que hace nacer
a la madre
que le dio el ser.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
