Hay un hijo
que hace nacer
a la madre
que le dio el ser.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
