Hay un hijo
que hace nacer
a la madre
que le dio el ser.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
