Hay un hijo
que hace nacer
a la madre
que le dio el ser.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Adivíname ésa.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
