Hay un hijo
que hace nacer
a la madre
que le dio el ser.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
