Laterales parapetos,
que van siempre por parejas,
les encantan los secretos.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
¿Qué planta será la que en el hombre está?
Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Parecen persianas, que suben y bajan.
