Laterales parapetos,
que van siempre por parejas,
les encantan los secretos.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
¿Cuál es la mitad de uno?
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
