Laterales parapetos,
que van siempre por parejas,
les encantan los secretos.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
