Laterales parapetos,
que van siempre por parejas,
les encantan los secretos.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Si los abro veo si los cierro sueño.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
