Laterales parapetos,
que van siempre por parejas,
les encantan los secretos.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
