Muchos golpes recibe
cuando a la gente,
la entrada prohíbe.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
