Muchos golpes recibe
cuando a la gente,
la entrada prohíbe.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
