Muchos golpes recibe
cuando a la gente,
la entrada prohíbe.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
