Muchos golpes recibe
cuando a la gente,
la entrada prohíbe.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
