adivinanzas para niños

Muchos golpes recibe
cuando a la gente,
la entrada prohíbe.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.

Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.

Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.

De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.

Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.

Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.

Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.

Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.