Muchos golpes recibe
cuando a la gente,
la entrada prohíbe.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Adivíname ésa.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
