adivinanzas para niños

Muchos golpes recibe
cuando a la gente,
la entrada prohíbe.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.

Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.

Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.

A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.

Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.

Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.

En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.

Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.

Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?