Muchos golpes recibe
cuando a la gente,
la entrada prohíbe.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
