Muchos golpes recibe
cuando a la gente,
la entrada prohíbe.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
