Muchos golpes recibe
cuando a la gente,
la entrada prohíbe.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
