Muchos golpes recibe
cuando a la gente,
la entrada prohíbe.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
