Muchos golpes recibe
cuando a la gente,
la entrada prohíbe.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
