Muchos golpes recibe
cuando a la gente,
la entrada prohíbe.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
