No es reloj,
pero hace TIC TAC,
no usa pilas
pero no para de andar…
más adivinanzas del cuerpo humano...
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
