Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Adivíname ésa.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
