Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
