Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
