Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
