Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
