Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
