Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
