Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
