Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Adivíname ésa.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
