Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Adivíname ésa.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
