Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
