Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
