Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
