Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
