Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
