Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
