Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
