Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
