Si los abro veo
si los cierro sueño.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
