Si los abro veo
si los cierro sueño.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
