adivinanzas para niños

Si los abro veo
si los cierro sueño.

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.

Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.

Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.

Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.

Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.

Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.

Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.

Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.

Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.

Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.