adivinanzas para niños

Si los abro veo
si los cierro sueño.

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.

Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.

Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.

Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.

Parecen persianas, que suben y bajan.

Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.

Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.

Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.

Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre

Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.