Si los abro veo
si los cierro sueño.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
