Si los abro veo
si los cierro sueño.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Oscuro fue mi nacimiento, y de blanco me vestí. Pocas personas me quieren, mas tienen respeto por mi. ¿Qué es?
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.
