Si los abro veo
si los cierro sueño.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.
¿Qué planta será la que en el hombre está?
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
¿Cuál es la mitad de uno?
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
