Tamaño de una cazuela,
tiene alas y no vuela.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Mi ser por un punto empieza, por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
