Tamaño de una cazuela,
tiene alas y no vuela.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Redondo, redondo, sin tapa, sin fondo.
El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.
Soy de piel o paño gordo y me adhiero a tu cuerpo, para que no pases frío cuando llega el invierno.
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Una piel que es otra piel, una mano que no es mano y el frío se aguanta bien.
Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
