Uno larguito,
dos más bajitos,
otro chico y flaco,
y otro gordazo.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Si los abro veo si los cierro sueño.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Parecen persianas, que suben y bajan.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Oscuro fue mi nacimiento, y de blanco me vestí. Pocas personas me quieren, mas tienen respeto por mi. ¿Qué es?
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
