Uno larguito,
dos más bajitos,
otro chico y flaco,
y otro gordazo.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Parecen persianas, que suben y bajan.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
