Uno larguito,
dos más bajitos,
otro chico y flaco,
y otro gordazo.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Si los abro veo si los cierro sueño.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
