Uno larguito,
dos más bajitos,
otro chico y flaco,
y otro gordazo.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Parecen persianas, que suben y bajan.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
