Uno larguito,
dos más bajitos,
otro chico y flaco,
y otro gordazo.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Parecen persianas, que suben y bajan.
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Dos niños en un andén, por más que se acerquen, no se ven. ¿Qué es?.
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
