Redondito, redondón,
no tiene tapa ni tapón.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Se pone para dormir, aunque no es un camisón, puede ser de lana, seda o algodón.
El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.
Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.
Redondo, redondo, sin tapa, sin fondo.
