adivinanzas del cuerpo humano

El estómago

Aunque sepas esto
mago no serás,
si no sabes dónde
lo digerirás.

Los dientes

Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida

Los dientes

Cuando sonríes asoman
blancos como el azahar
unas cositas que cortan
y que pueden masticar.

Los dedos

Uno larguito,
dos más bajitos,
otro chico y flaco,
y otro gordazo.

Los dedos

Dicen que son de dos
pero siempre son de una.

Los dedos

Cinco hermanos muy unidos
que no se pueden mirar,
cuando riñen aunque quieras
no los puedes separar.

El cuello

En la jirafa descuella,
bajo la barba del rey,
lo tiene cualquier botella,
la camisa o el jersey.

El cerebro

Ordenes da, órdenes recibe,
algunas autoriza, otras prohíbe.

La cara

Hay en la plaza nueva
un monte, y en él dos cuevas.
Más abajo un pozo hondo
que tiene el brocal rojo.
Altas ventanas, iguales,
y en ellas, dos niñas bellas
que, a través de los cristales,
todo lo ven y lo observan.

La cara

Al revolver una esquina
me encontré con un convento,
las monjas vestidas de blanco,
la superiora en el centro,
más arriba dos ventanas,
más todavía un par de espejos
y en lo más alto la plaza
donde pasean los caballeros.

La cabeza

Unas son redondas,
otras ovaladas,
unas piensan mucho,
otras casi nada.

La boca y el brazo

Pozo hondo,
soga larga,
y si no se dobla
no alcanza.

La boca

Con ella vives,
con ella hablas,
con ella rezas
y hasta bostezas.

La boca

Cueva con treinta y dos machacantes
que dispone de un solo habitante.

La boca

Al dar la vuelta a la esquina
tropecé con un convento,
las monjas iban de blanco
y el sacristán en el centro.

La boca

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre